EL PROCEDIMIENTO DE MENORES

12/7/21

María Filgueiras García

En multitud de hechos delictivos podemos encontrar a varios autores como responsables penales. Resulta chocante cuando en un mismo hecho concurren mayores y menores de edad, ya que la edad puede determinar notables diferencias entre las penas o medidas a aplicar a los autores aún habiendo cometido los mismos hechos.

¿A qué obedece esta diferencia? Lo analizamos a continuación.

 

  1. LA NORMATIVA.

En primer lugar, no se aplica la misma ley a menores de edad que a mayores. Cuando un menor de edad de entre 14 y 18 años comete un hecho delictivo no está sujeto al Código Penal, sino a la Ley Orgánica 5/2000, de 12 de enero, de Responsabilidad Penal del Menor (LORPM), con las diferencias que ello conlleva.

 

  1. LOS SUJETOS A LOS QUE SE APLICA.

El objeto de la LORPM son los menores de edad comprendidos entre 14 y 18 años, contemplando la ley dos tramos: uno para los menores de 16 años, y otro para los mayores de 16, en el que la diferencia fundamental radica en que se agravan las medidas a imponer a los más próximos a la mayoría de edad.

Los menores de 14 años quedan exentos de responsabilidad penal.

 

  1. EL PROCEDIMIENTO DE MENORES.

En cuanto al procedimiento existen notables diferencias con respecto a los delitos cometidos por los mayores de edad. Se prevé un procedimiento abreviado previsto en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, pero con diferencias.

3.1) La terminología empleada por la LORPM es distinta a la empleada por el Código Penal.  Esta ley, por ejemplo, no contempla “penas” sino “medidas” (p.ej., medida de libertad vigilada…); no se prevé pena de prisión, sino ingreso en un “centro de internamiento”; a diferencia de lo que ocurre en los procedimientos de mayores de edad cuando son investigados por un delito, no se presenta un escrito de acusación contra el menor sino un “escrito de alegaciones”.

3.2) Diferencias en la investigación. La instrucción del procedimiento de menores le corresponde al Ministerio Fiscal, a diferencia de lo que sucede en el resto de procedimientos penales, donde corresponde al Juez de Instrucción. Es el único procedimiento en el que el Ministerio Fiscal ostenta la instrucción.

3.3) El tribunal que enjuicia los hechos no es el Juzgado de lo Penal. Los hechos se enjuician en el Juzgado de Menores. Por ejemplo, en Alicante tenemos tres juzgados de menores. Además, en el procedimiento interviene de forma activa el equipo técnico, conformado por psicólogos, educadores y trabajadores sociales, que son los encargados de estudiar la situación del menor (situación de riesgo social y riesgo delictivo) efectuando propuestas de la intervención socioeducativa más adecuada para el menor.

3.4) Las “medidas” -penas- son distintas y más flexibles. Las medidas que se le imponen al menor son de diversa índole, encontrando desde los distintos tipos de internamiento (cerrado, semiabierto y abierto), la Libertad vigilada, las prohibiciones de comunicación, o la amonestación.

Además, como particularidad estas medidas se pueden modificar, sustituir o suspender en cualquier momento, con la finalidad de adaptarse a la situación del menor.

3.5) No tienen antecedentes penales. La sentencia condenatoria que se dicta contra el menor no crea antecedentes penales -como sí ocurre con los mayores de edad-, sino que cuando adquiere firmeza se inscribe en el registro central de sentencias de responsabilidad penal de los menores al que únicamente tienen acceso los Jueces, el Ministerio Fiscal y los Letrados de la Administración de Justicia.

 

  1. DATOS CURIOSOS:

4.1) ¿Qué delitos es frecuente encontrar en este procedimiento? Los más frecuentes son el maltrato familiar, la violencia de género, acoso escolar y delitos contra la salud pública (tráfico de drogas).

4.2) La mayor parte de los procesos contra menores (más de un 80%) finalizan por sentencia de conformidad.

4.3) Y todos estos cambios en la jurisdicción de menores, ¿a qué se deben? A que la LORPM tiene carácter tuitivo, prevaleciendo en todo momento el interés superior del menor y siendo su finalidad última reeducar y reinsertar al menor.